Certificado Energético

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Certificado energético el papel que inclinará la balanza de tu casa

El certificado energético es un trámite poco conocido, pese a ser obligatorio para quienes alquilan o venden una casa. No suele ser más que una letra que, a veces, aparece en los portales inmobiliarios. Sin embargo, es un gasto necesario que nos dirá mucho sobre ese inmueble.

      Índice

El dueño de un inmueble debe estar en posesión del certificado energético, pues es necesario y obligatorio en cualquier transacción.

 

¿Qué es el certificado energético?

Es el resultado de estudiar el eficiencia energética de una casa. Un documento obligatorio para quienes posean un inmueble y quieran venderlo o alquilarlo. No vale cualquier empresa para las certificaciones, pues tendrán que ser avalados por los medios oficiales.

A priori parece un mero trámite. Se concierta una cita, se hace el estudio y se obtiene el certificado, puede ser muy eficiente o muy ineficiente, y todos los rangos intermedios. Efectivamente no es complicado de conseguir. Lo complicado viene a la hora de cambiar sus resultados. Pues, al final, ese certificado será el que prime para conseguir una tarifa en los suministros, y el que podrá echar atrás (o viceversa) una operación por la eficiencia energética del inmueble.

¿Cómo entender el certificado energético?

Pongamos un ejemplo. Acabas de hacer la reforma de un piso (o chalet) porque quieres alquilarlo. Has solicitado el certificado energético, y ves con sorpresa que tu casa ha sido calificada con una G. ¿Cómo es posible que después de haber dejado el piso como nuevo tenga una certificación tan baja? Bueno, igual ahora nos viene a la cabeza esas ventanas tan caras, que no entendíamos porqué tanta diferencia de precio con unas u otras. La orientación de la casa, el aislamiento, los materiales y la climatización, serán las que marquen los valores y los resultados finales.

Eso implica, que quien lo alquile o lo compre tendrá en cuenta que habrá de gastarse más dinero a la hora de la climatización, por lo tanto, puede ser un factor con el que el comprador o arrendador jueguen a la hora de negociar el precio.

Por el contrario, si nuestra vivienda tiene una calificación más alta, una A por ejemplo, nos permitirá poner un precio superior.

En cualquier caso, un certificado es más que un simple papel, pues la empresa nos deberá entregar el estudio completo de nuestra vivienda, donde nos explicarán los fallos o los aciertos que hayan encontrado en la misma. De tal manera que podamos ver con claridad dónde tendremos que incidir de cara a una posible mejora. O de que manera resaltar las bondades de nuestro inmueble.

El certificado energético tiene una duración de diez años y debe estar emitido por un organismo autorizado.

 

¿Cuánto dura el certificado energético?

No es para toda la vida, pues se entiende que las casas, con el paso del tiempo sufren deterioros.

A día de hoy, la duración del certificado energético es de diez años. Si nuestra idea es adquirir una vivienda como inversión para alquilar o vender. Tal vez sea conveniente plantearnos una reforma en la que incidir en la eficiencia energética.

Por ejemplo, hace 20 años la calefacción era básicamente: chimenea, gasoil o hilo radiante. Hoy en día, tenemos opciones renovables y autosuficientes, que permiten una mejora importante. Por eso es necesario estar al día tanto de las necesidades legales, y de los medios disponibles para actualizar nuestras viviendas.

En resumen, tanto comprador como vendedor tienen que conocer bien qué es un certificado energético y lo que significa.

Que éste tendrá que venir con el sello del organismo oficial y será obligatorio para realizar cualquier trámite de compra-venta o alquiler.

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